Colombia señala a Daily Cop por $31.7 millones en lavado
La Fiscalía de Colombia acusa a Juan José Benavides por operaciones ilegales de Daily Cop, que prometía altos rendimientos a inversores. Este esquema Ponzi afectó a cerca de 200,000 personas, generando un daño económico significativo y poniendo en alerta a las autoridades sobre las estafas cripto en la región.

La estafa de Daily Cop y su impacto en Colombia
En un reciente desarrollo, la Fiscalía de Colombia ha formulado cargos contra Juan José Benavides Velasco, uno de los líderes detrás de la estafa conocida como Daily Cop. Se le acusa de lavado de activos por un total de $31.7 millones, lo que equivale a 126,702 millones de pesos colombianos.
Daily Cop atrajo a inversores con la promesa de rendimientos diarios entre 0.5% y 12%, logrando atraer a casi 200,000 personas en Colombia y otras partes de Latinoamérica.
El esquema Ponzi fue diseñado para utilizar los fondos de nuevos usuarios para pagar a los antiguos, una práctica que terminó por desmantelarse bajo la presión de las autoridades.
Detalles del esquema
- Atractivo inicial: Promesas de altos rendimientos y una agresiva campaña publicitaria.
- Funcionamiento: Los nuevos fondos eran usados para pagar a los inversores previos, en lugar de realizar inversiones legítimas.
- Consecuencias: Miles de inversionistas reportaron pérdidas significativas, lo que generó una creciente indignación social.
Actores involucrados
La acusación no solo se limita a Benavides. Otros nombres asociados como Sebastián Betancourth y varios representantes legales también están siendo investigados por su participación en el esquema. Además, la Fiscalía señala que hubo intentos de utilizar los fondos de Daily Cop para financiar campañas políticas, lo que añade una complejidad política al caso.
- Juan José Benavides Velasco: Principal acusado de los delitos de concierto para delinquir y enriquecimiento ilícito.
- Sebastián Betancourth: Otro fundador de Daily Cop, que enfrenta acusaciones en el proceso judicial.
Reflexiones finales
Este caso resalta la necesidad de regulaciones más estrictas en el ámbito de las criptomonedas en Colombia y en toda Latinoamérica. La facilidad con la que estos esquemas pueden atraer a inversores desprevenidos debe llevar a los gobiernos a implementar políticas de protección al consumidor y concienciación sobre los riesgos asociados con la inversión en criptomonedas.




