CEO de Praetorian Group Admitió Culpabilidad en Esquema Ponzi

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Ramil Ventura Palafox, líder de Praetorian Group, se declaró culpable de un fraude de $200 millones en un esquema Ponzi de Bitcoin que afectó a más de 90,000 inversores. Prometió rendimientos inalcanzables del 0.5% al 3% diario mientras gastaba millones en lujos personales. Enfrenta hasta 40 años de prisión.

CEO de Praetorian Group Admitió Culpabilidad en Esquema Ponzi

El CEO de Praetorian Group International, Ramil Ventura Palafox, ha admitido su culpabilidad en un escándalo de fraude electrónico y lavado de dinero en Virginia. Este esquema Ponzi, que prometía rendimientos diarios del 0.5% al 3% a través de un supuesto programa de trading de Bitcoin, defraudó a más de 90,000 inversores y resultó en pérdidas estimadas de al menos $62 millones.

Detalles del Esquema

Entre diciembre de 2019 y octubre de 2021, los inversores aportaron más de $201 millones, incluidos más de 8,100 Bitcoin valorados en $171 millones en esa época. Palafox utilizó estos fondos para:

  • Adquirir 20 autos de lujo, gastando cerca de $3 millones.
  • Comprar cuatro casas en Las Vegas y Los Ángeles por más de $6 millones.
  • Derrochar en productos de diseñadores reconocidos como Rolex y Gucci.

El portal de inversiones de Praetorian simulaba saldos de cuenta fraudulentos y ofrecía ganancias que nunca existieron, con recursos de nuevos inversores utilizados para pagar a los anteriores. Este esquema se alinea con otros fraudes conocidos como BitConnect y OneCoin.

"La lección para los reguladores es que el problema real es el comportamiento fraudulento, no la tecnología subyacente", señaló Dan Dadybayo, experto en criptomonedas.

Consecuencias Legales

Palafox enfrenta una posible condena de hasta 40 años de prisión, con su sentencia programada para el 3 de febrero de 2026. Además, ha acordado una restitución de aproximadamente $62.7 millones. Este caso resalta la necesidad urgente de educación financiera y una mayor vigilancia en el mercado de criptomonedas para proteger a los inversores en un ecosistema cada vez más propenso a fraudes.