Banco Central de Brasil Prohíbe Criptomonedas en Pagos Internacionales
El Banco Central de Brasil ha prohibido el uso de Bitcoin y otras criptomonedas en los pagos transfronterizos. La nueva normativa busca controlar el flujo de divisas y evitar el debilitamiento de la soberanía monetaria, un movimiento que refleja tensiones en la región sobre la regulación del ecosistema cripto.

El Banco Central de Brasil ha tomado una drástica medida al prohibir el uso de activos digitales, incluyendo Bitcoin y stablecoins, para pagos en las transferencias internacionales a través del servicio eFX. Esta decisión, formalizada en la Resolución BCB Nº 561, impone que todas las liquidaciones se realicen exclusivamente en reales o en divisas autorizadas, marcando un giro en la política monetaria del país.
Con esta regulación, el Banco Central busca erradicar los canales de liquidación paralelos que escapan de su supervisión, aumentando el control sobre las operaciones transfronterizas y mitigando los riesgos que representan los activos no regulados. Además, se establece un límite de hasta USD 10.000 para ciertas transferencias relacionadas con inversiones, lo que implica un estricto control sobre las operaciones que involucren soluciones digitales.
Un Ultimátum para Empresas No Reguladas
Uno de los puntos más críticos de esta normativa es el plazo otorgado a las empresas no autorizadas. Estas tienen hasta el 31 de mayo de 2027 para solicitar su regularización ante el BCB. Si no presentan su solicitud a tiempo, deberán cesar sus operaciones de eFX en un plazo de treinta días.
Esta resolución coincide con la creciente presión de las autoridades sobre el Congreso Nacional para restringir el uso de stablecoins extranjeras que se consideran una amenaza a la soberanía monetaria.
La medida provoca una tensión evidente en el ecosistema cripto, donde muchos usuarios ven en las criptomonedas una herramienta eficaz para sortear la burocracia bancaria. Con este anuncio, Brasil se sumerge en una fase de prueba de resistencia entre el control institucional y un ecosistema financiero que avanza hacia la desregularización, dejando sobre la mesa el debate sobre el futuro de las criptomonedas en la región.




