El Salvador invierte en oro mientras mantiene su fichaje en Bitcoin
El Banco Central de El Salvador ha adquirido casi 300 kilos de oro por USD 50 millones, buscando diversificar sus reservas. Aunque el país centroamericano refuerza su posición en el metal precioso, se mantiene la política de compra diaria de Bitcoin, consolidando así su estrategia económica híbrida.

Diversificación de Activos de El Salvador
El reciente movimiento del Banco Central de Reserva (BCR) de El Salvador, que adquirió 9,298 onzas troy de oro por USD 50 millones, destaca la estrategia de diversificación de activos del país. Esto representa casi 300 kilogramos de oro, una compra que no se hacía desde 1990.
- Incremento en Reservas: Las reservas de oro del país se elevaron de 58,105 a 67,403 onzas troy entre septiembre de 2025 y enero de 2026, sumando un valor total estimado de USD 360 millones.
- Volatilidad del Oro: La adquisición se realizó en un contexto donde el precio del oro oscila entre USD 4,950 y USD 5,596, lo que ha generado oportunidades para los inversores que buscan “comprar en la caída”.
“We just bought this other dip” - Nayib Bukele, presidente de El Salvador.
Bitcoin, Pilar Central de la Estrategia Económica
Pese a la adquisición de oro, el gobierno salvadoreño continúa con su habitual compra diaria de 1 Bitcoin, acumulando hasta la fecha un total de 7,547.37 BTC. Esta estrategia subraya la importancia del Bitcoin como el eje central de su política económica, complementando así las reservas tradicionales con activos digitales.
- Protección Económica: Con ambos activos, El Salvador busca blindar su economía contra la incertidumbre global y las fluctuaciones de monedas fiat, mostrando una visión a largo plazo que combina oro con Bitcoin.
Reflexiones sobre el Futuro Económico
La decisión de El Salvador de diversificar sus activos plantea un modelo interesante en la región. La combinación de oro y Bitcoin podría ser un modelo a seguir para otros países latinoamericanos buscando estabilidad y protección financiera en un entorno económico volátil. Esta dinámica refleja cómo los países están comenzando a redefinir sus estrategias financieras en la era digital.




