El Nobel de Economía Eugene Fama augura que Bitcoin valdrá cero en 2035
El economista Eugene Fama cuestiona la sustentabilidad de Bitcoin a largo plazo, aunque admite que su pronóstico podría fallar

Una predicción polémica desde la academia
Eugene Fama, ganador del Premio Nobel de Economía y referente de la teoría de los mercados eficientes, lanzó una advertencia fuerte sobre el futuro de Bitcoin: según su visión, dentro de diez años la criptomoneda podría no valer absolutamente nada. El economista sostiene que, a diferencia de otros activos, Bitcoin carece de un respaldo que justifique un precio sostenido en el largo plazo.
El argumento central: ¿qué valor real tiene Bitcoin?
La crítica de Fama se apoya en una idea clásica de las finanzas tradicionales: un activo necesita generar flujos de ingresos, tener un uso productivo o estar respaldado por algo tangible para mantener su valor en el tiempo. Para el Nobel, las criptomonedas en general, y Bitcoin en particular, no cumplen con ese requisito. A su entender, el precio de Bitcoin se sostiene únicamente por la expectativa de que otros compradores paguen más en el futuro, una dinámica que considera insostenible.
Una autocrítica poco habitual
Lo llamativo de la postura de Fama es que, pese a la contundencia de su pronóstico, él mismo reconoce la posibilidad de estar equivocado. Esta salvedad no es menor: viniendo de uno de los economistas más influyentes de las últimas décadas, matiza una predicción que de otro modo sonaría categórica. La historia de Bitcoin está llena de pronósticos de este tipo, muchos de los cuales no se cumplieron, lo que alimenta el debate sobre si los modelos económicos tradicionales son capaces de capturar la naturaleza de un activo digital y descentralizado.
El contraste con la adopción institucional creciente
La mirada escéptica de Fama contrasta con un escenario donde Bitcoin ganó cada vez más terreno entre inversores institucionales, fondos y hasta gobiernos que evalúan incorporarlo como reserva de valor. La aprobación de ETFs de Bitcoin al contado en Estados Unidos y el interés de grandes jugadores financieros muestran una tendencia que choca de frente con la idea de que el activo esté destinado a desaparecer. Para muchos defensores de Bitcoin, su valor no radica en generar flujos como una empresa, sino en su escasez programada y su rol como alternativa a las monedas fiduciarias.
Qué significa este debate para la Argentina
En un país como la Argentina, donde buena parte de la población recurrió a Bitcoin y otras criptomonedas como refugio ante la inflación y el cepo cambiario, este tipo de debates académicos tienen una resonancia particular. Mientras economistas de peso internacional cuestionan la sustentabilidad del activo, miles de argentinos lo siguen usando como herramienta de ahorro y cobertura, lo que evidencia la tensión entre la teoría financiera tradicional y la práctica cotidiana en economías con alta volatilidad monetaria.
Fuente: BeInCrypto.




