Las stablecoins dominan el mercado en Latinoamérica con 39%
Un reciente informe de Bitso revela que las stablecoins constituyen el 39% de las compras de criptoactivos en América Latina. Este crecimiento refleja la búsqueda de alternativas más estables ante la inflación y la volatilidad de las monedas locales, impulsando los pagos digitales y las remesas en la región.

La adopcion de stablecoins en Latinoamerica
El informe de Bitso destaca que las stablecoins han alcanzado una participación del 39% en las adquisiciones de criptoactivos en América Latina. Esta tendencia se debe a la inestabilidad económica que enfrentan muchos países en la región, impulsando a los consumidores y empresas a buscar soluciones más confiables.
Principales usos de las stablecoins
Las stablecoins son utilizadas principalmente para:
- Remesas: Facilitan el envío de dinero entre países, disminuyendo costos y tiempos en comparación con métodos tradicionales.
- Protección contra la inflación: Permiten a los usuarios resguardar su poder adquisitivo en medio de la devaluación de sus monedas locales.
- Transacciones internacionales: Mejoran la eficiencia en pagos a nivel global y simplifican la gestión de tesorería en empresas.
Empresas en la vanguardia
Más de 100 empresas en la región están adoptando las stablecoins, entre las que destacan:
- BitGo
- MEXC
- Tether
- Bitwage
- Minteo Estos actores están aprovechando las ventajas que ofrecen las stablecoins en el contexto del comercio digital y las fintech.
"Las stablecoins están transformando el mercado financiero, mostrando un gran potencial para resolver problemas económicos y facilitar transacciones eficientes en Latinoamérica," menciona Bernardo Simonassi, CEO de BlindPay.
Desafios y oportunidades
A pesar de su adopción, la regulación de las criptomonedas sigue siendo un desafío. La colaboración entre empresas, reguladores y el ecosistema cripto es fundamental para desbloquear el potencial completo de las stablecoins en la región. Según aseguran expertos, el futuro de los criptoactivos en Latinoamérica depende de la creación de un marco regulatorio que fomente la innovación y la inclusión financiera.




